
Esta es la portada tamaño carta. El archivo de buena calidad lo envié al correo de Uriel.
LA NECESIDAD DE OTRA REALIDAD.
DOCUMENTO Y FICCIÓN
La tecnología y sus avances han sido desde sus inicios una de las pautas sobre el modo en que se comunica o se acerca la información a las masas. Es con la fotografía que se ha cambiado los modos de percibir una imagen, y lo que ella narra. El discurso, la narración ha modificado sus estructuras y es en los medios de comunicación donde el manejo de narración, montaje y registro han encontrado un espacio para relacionarse de modo mas fructífero.
La fotografía se concibió desde un principio como un reflejo fiel de la realidad, por lo tanto n es de extrañarse que sea el modo mas cercano para “conocer” un acontecimiento o preservarlo para la posteridad. Sin embargohay que considerar que esa toma de la imagen congelada puede tener mucho de ficción o manipulación.
El poder de la imagen es mucho mas fuerte que el de la palabra en algunos casos, sobre todo en aquellos donde el analfabetism o la falta de educación o de tiempo no te permiten ahondar en el contenido del mismo, como decía Allan Burke: Las imágenes pueden dar testimonio de aquello que no se expresa con palabras.
Esta observación ha sido aprovechada por los que estan en el poder y quienes tienen los medios de comunicación a su alcance.
Fiel como simula ser en cuanto a apariencia, la fotografía, pero no necesariamente en contenido sigue siendo por sus valores estéticos, semióticos y antropológicos el mejor modo de realizar una documentación o una memoria.
La prensa como principal forma de transmisión de información y ante la democratización de los medios de comunicación ha tenido mayor demanda de aportación de noticias, convirtiendo a aquello que tenia en un principio una función social en un concepto mayormente mercantil. Para cubrir las necesidades de mercado se han recurrido a las pequeñas ficciones o en otros casos a la parte por el todo, a lo particular denominado ahora “nuevo periodismo”. En el objetivo de seguir despertando interés de los consumidores hay una mecla de realidad y ficción donde la credibilidad se pierde en busca de intenciones.
Una parte de las fotografías de momentos históricos han sido consecuencia de montajes y horas frente al objetivo (aquí recuerdo a Baudeleire cuando habla del ojo juez, el ojo que lo observa todo, el espectador que ahora es “lo otro”, que analiza una imagen sentado en un pedestal de superioridad) y eso no lo convierte en ficciónn pero le resta el poder de una instantánea real, le quita lo cotidiano en un afán por mostrar la vida de un modo mas interesante que lo real.
Al contrario de lo que dice Fontcuberta, “ la realidad imita cada vez mas a los medios de comunicación”, me parece desfasado de tiempo. En la actualidad al realidad ha superado incluso la ficción, de tal modo que queremos seguir construyendo y aceptando ficciones, creando ahora una cultura de autonegación y autoengaño.
Finalmente hay que considerar siempre que una imagen es una apariencia y que lo verdadero tal vez sea encontrado al momento de atar los cabos sueltos de información y de considerar incluso aquello que no se ha documentado.