Comentario a cerca del tercer capítulo del texto: 'Acción, recursos documentales y ficción en las prácticas artísticas actuales.': Documento y Ficción.
Hace algunos días leí el ensayo de Walter Benjamin titulado: 'la obra de arte en la e poca de su reproducción técnica'. Y me pareció interesante hablar de algunos aspectos de los que habla que tienen que ver con este capitulo en particular. En especial con respecto a la invención y masificación de la imagen por medio de las técnicas fotográficas y posteriormente las imágenes en movimiento y la ilusión que representa la presencia de escenarios e individuos ausentes para finalmente llegar a la contemporaneidad y la interacción que existe entre esta imagen y sus alteraciones por medio de las nuevas tecnologías digitales.
Es entonces que Benjamin, escribió este texto en 1936, en una década en la que el cine tomaba un papel muy importante en la vida cotidiana de las personas. Para el la fotografía era un método artificial de repetición de lo original, que al ser masificada perdía la esencia del arte y de su 'aquí' y 'ahora' a lo que le llamaba el aura. Para el el ultimo intento del aura de continuar existiendo en la fotografía se reflejaba únicamente a través de los rostros humanos, es decir a través de los retratos.
‘ En la época de la reproducción técnica de la obra de arte lo que se atrofia es el aura de ésta1.’
Para Benjamin la autenticidad de una cosa era el conjunto de todos los elementos que en ella existen desde el momento en el que se origina y que se transmiten a lo largo de la historia. De manera que las copias, que no tienen la misma testificación histórica y duración material del original pierden su autoridad. Para el el ritual de presenciar una obra original y poder percibir su 'aquí y ahora' es muy valioso, y se pierde cuando las obras se masifican, de manera que ir al teatro siempre es mucho mas positivo que presenciar una película, porque esta al presentarse en varios lugares y ser accesible para mas personas no contiene este valor tradicional o ritual que si conservan las obras de arte de las que solo existe un original.
Otro elemento que critica mucho Benjamin es el valor exhibitivo de las piezas. De acuerdo a su ensayo el arte empezó a existir con un propósito mágico ritual y actualmente las piezas que tienen este valor se encuentran de cierta manera ocultas, como dentro de las iglesias por ejemplo, de manera que es algo poco accesible y no muchos lo pueden ver. Actualmente, con los diversos medios de reproducción técnica han crecido mucho las posibilidades de exhibición de la obra, y por lo tanto este valor aumenta. El ritual, entonces, se vuelve en la obra menos importante que su exhibición y consumo, y esto es algo con lo que relaciona mucho la fotografía. Al igual que Baudelaire, Benjamin considera que la representación exageradamente teatral de la foto, la aleja de los patrones de la realidad, y la vuelve una construcción fantástica de la realidad, que no se asemeja ya en absoluto con lo verdadero, por lo tanto, pierde importancia y valor. Sin embargo volviendo a este tema del aura conservada en los rostros y en los retratos, Benjamin dice que aquellas fotos en las que no hay personas carecen por completo de aura y están vacías y muertas. Con respecto a esto cita el caso del fotógrafo Atget, que se dedicaba a hacer retrato y posteriormente a marcar este cambio en el que el aura dejo de existir y a conservarlo en sus fantasmales fotografías de las calles vacías de Paris.
Por otra parte, el cine liquidaría entonces el valor tradicional y de aura de la obra de arte porque en primer lugar, saca de contexto elementos históricos y los acerca al contexto del espectador, con respecto a esto se deben tener en cuenta películas de tipo histórico, y elementos del cine que en esa época se encargaban de funcionar como documentos históricos propagandistas del nazismo en Alemania. Al descontextualizar estos sucesos lo que se hace, según Benjamin, es interpretar erróneamente lo que sucede en base a los valores y los juicios que se tienen en una epoca diferente a la que el suceso pertenece y a esta interpretación errónea le llama la 'manifestación irrepetible de la lejanía'. Al comparar la puesta en escena teatral con una película, esta segunda sale muy desvalorada, porque el arte no se esta representando frente a los espectadores, sino que el trabajo del artista se representa ante los llamados 'aparatos' es decir las cámaras, que no son receptores sino transmisores y que por lo tanto no tienen contacto con el artista o el receptor. Esto aleja al arte de su consumidor porque no hay manera en la que el actor pueda adecuar su obra a su publico y al mismo tiempo forma parte de una obra incompleta elaborada a partir de fragmentos, que se unen para crear una linea temporal o una narrativa inexistente.
Esta situación sucede de igual manera tanto en el cine mudo, como en el sonoro, porque en el mudo lo que pasa es que los artistas son despojados de sus sonidos naturales y deben actuar fuera de su naturaleza, y lo que pasa en el sonoro es que los actores se vuelven objetos casi tan importantes como la escenografía, algo similar a lo que ocurría con las fotos de retrato en las que se añadían en los estudios elementos externos a la escena con propósitos técnicos como que el retratado debía permanecer en la misma posición por mucho tiempo y por lo tanto se añadían columnas para que se pudieran recargar.
Por otra parte, Benjamin también critica el elemento que se crea a partir de la invención del cine, y este es el de la celebridad o la fama por medio de las películas, la 'star' o la personality'.
‘a la atrofia del aura el cine responde con una construcción artificial del la ‘personaliy’ fuera de los estudios; el culto a las estrellas2’.
Y esto tiene que ver con la perdida de la distinción entre artista y publico, que sucede en la literatura también desde la invención de la imprenta, cuando cualquier persona publicaba y se multiplico la cantidad de escritores que antes de la imprenta era muy reducida a comparación de los lectores. Huxley decía que justamente la reproducción de las obras por medio de los nuevos procesos técnicos la llevan a la vulgarización.
Es entonces que lo que a Benjamin le preocupa no es la masificación de las obras sino como esto lleva a la perdida del aura en las mismas, pero me parece que este tipo de ensayos son un poco obsoletos en nuestra época en la que los nuevos medios se encargan de definir nuestra cotidianidad. Las nuevas tecnologías digitales permiten la alteración de la realidad en maneras increíbles que cada día evolucionan mas y llevan a considerar si el concepto de original sigue teniendo relevancia. Yo en lo personal no se la encuentro y mi obra gráfica e ilustración están elaboradas en un campo meramente virtual por medio del dibujo en tablilla digital de esta manera no existe en realidad un archivo original, sino muchas copias y adaptaciones que están planeadas para ser distribuidas por medio de la red.
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